El reglamento que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis, publicado a fines de febrero, abre las puertas a nuevos inversionistas. Estos buscarían participar en la producción o comercialización de la planta. Ya hay al menos dos empresas que han entrado en contacto con autoridades peruanas para su ingreso al mercado local.
La empresa canadiense Allpa Mama Cannabis ha empezado negociaciones para el alquiler de predios y producción de cannabisde hasta 120 hectáreas con la Cooperativa Mochica en Trujillo por alrededor de US$60 millones. La empresa ha ofrecido pagar entre S/4,500 y S/5,000 por hectárea; sin embargo, está en conversaciones un posible alza del precio, señaló Jesús Chiang, operador logístico de cadenas de producción agrícola de la Municipalidad de Moche. “Si es que entre marzo y abril se concretan los arriendos de estas tierras, se debería comenzar los plantíos en junio y dar sus primeros frutos en noviembre y diciembre”, agregó Chiang.
Spectrum Cannabis Perú, aprovechando que la filial en Colombia expandió sus terrenos, ha centrado sus actividades en la promoción del uso de cannabis en el Perú. La estrategia a mediano plazo es la comercialización y distribución del producto. Para difundir la información sobre el potencial uso del cannabis, Spectrum viene promoviendo eventos entre profesionales de la salud y entidades del gobierno, dijo Orlando Novaes, gerente general de Spectrum Cannabis Perú. A su vez, está implementando un plan de contratación de personal que conformará el grupo de medical scientists. Éste será la conexión entre laboratorios, médicos y vendedores. Los primeros formatos para la distribución serían, en principio, aceite y cápsulas, agregó Novaes.
El Perú, con la reciente aprobación de reglamento sobre el uso del cannabis, podría convertirse en un productor importante en la región, concordaron algunos analistas consultados. “La ventaja del Perú es que cuenta con factores climáticos que se puede aprovechar para el cultivo exterior o cosecha en chacra. Tenemos un fotoperiodo de 12 horas de oscuridad y de 12 horas de luz que es importante para el crecimiento de la planta”, dijo Juan José García, director del Instituto Peruano de Cannabis Medicinal. Además, para el cultivo interior —conocido como el cultivo tecnificado en el que se controlan todas las variables que intervienen en la producción— el Perú cuenta con un potencial energético, principal componente en los costos en este tipo de cultivo, agregó García.
En otros países, las regulaciones en la industria del cannabis medicinal son distintas en cada etapa: cultivo, producción, comercialización y distribución. Uno de los factores que podría quitar dinamismo al mercado en el Perú es la revisión conjunta de todas estas etapas bajo un mismo criterio. “Con la reciente regulación, se exige que para tener licencia de producción, tienes que tener un laboratorio certificado”, mencionó García como ejemplo. El alto valor de la inversión que esto implica incrementa los costos.
La inversión global en la industria del cannabis se ha incrementado en los últimos años, pasando de alrededor de US$1,000 millones en 2016 a US$8,200 millones en 2018, según cifras del Instituto Peruano de Cannabis Medicinal. Esto debido a las facilidades legales que han beneficiado el acceso al mercado. En América Latina, Uruguay cuenta con 20 empresas en el mercado, Chile con tres (Canopy Growth, Tilray y Khiron) y Colombia, hasta fines del 2018, con alrededor de 214 empresas o personas con licencia para producir cannabis medicinal.
Fuente: Semana Económica

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