La compañía Spectrum Cannabis Perú, filial del laboratorio canadiense Canopy Growth Corp (NYSE CGC) fabricante de derivados de cannabis, proyecta establecer una alianza comercial con un par local, para la distribución y la comercialización de aceite y gel del cultivo.
Así lo informa a Día1, Luiz Orlando Novaes, director general de la compañía para el Perú y Chile, quien saluda la reciente publicación del reglamento de la ley que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados.
“Vamos a avanzar con un camino más claro”, dice sobre la norma, de la que destaca que habilite la venta directa a pacientes en farmacias.
Consultado sobre el interés de la firma en producir el cultivo en el Perú, señala que no está en su radar y que proyectan importar los productos desde Canadá. No obstante, revela que han adquirido un fundo de 140 hectáreas en Colombia, en donde no descartan instalar una plantación.
“El objetivo es estar presentes en todos los países del mundo en donde el cannabis medicinal sea legalizado”, refuerza.
En el Perú, la firma ha iniciado el proceso de acreditación como laboratorio, y estima que existen 1,5 millones de pacientes que podrían beneficiarse.
Fuente: El Comercio

El reglamento que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis, publicado a fines de febrero, abre las puertas a nuevos inversionistas. Estos buscarían participar en la producción o comercialización de la planta. Ya hay al menos dos empresas que han entrado en contacto con autoridades peruanas para su ingreso al mercado local.
La empresa canadiense Allpa Mama Cannabis ha empezado negociaciones para el alquiler de predios y producción de cannabisde hasta 120 hectáreas con la Cooperativa Mochica en Trujillo por alrededor de US$60 millones. La empresa ha ofrecido pagar entre S/4,500 y S/5,000 por hectárea; sin embargo, está en conversaciones un posible alza del precio, señaló Jesús Chiang, operador logístico de cadenas de producción agrícola de la Municipalidad de Moche. “Si es que entre marzo y abril se concretan los arriendos de estas tierras, se debería comenzar los plantíos en junio y dar sus primeros frutos en noviembre y diciembre”, agregó Chiang.
Spectrum Cannabis Perú, aprovechando que la filial en Colombia expandió sus terrenos, ha centrado sus actividades en la promoción del uso de cannabis en el Perú. La estrategia a mediano plazo es la comercialización y distribución del producto. Para difundir la información sobre el potencial uso del cannabis, Spectrum viene promoviendo eventos entre profesionales de la salud y entidades del gobierno, dijo Orlando Novaes, gerente general de Spectrum Cannabis Perú. A su vez, está implementando un plan de contratación de personal que conformará el grupo de medical scientists. Éste será la conexión entre laboratorios, médicos y vendedores. Los primeros formatos para la distribución serían, en principio, aceite y cápsulas, agregó Novaes.
El Perú, con la reciente aprobación de reglamento sobre el uso del cannabis, podría convertirse en un productor importante en la región, concordaron algunos analistas consultados. “La ventaja del Perú es que cuenta con factores climáticos que se puede aprovechar para el cultivo exterior o cosecha en chacra. Tenemos un fotoperiodo de 12 horas de oscuridad y de 12 horas de luz que es importante para el crecimiento de la planta”, dijo Juan José García, director del Instituto Peruano de Cannabis Medicinal. Además, para el cultivo interior —conocido como el cultivo tecnificado en el que se controlan todas las variables que intervienen en la producción— el Perú cuenta con un potencial energético, principal componente en los costos en este tipo de cultivo, agregó García.
En otros países, las regulaciones en la industria del cannabis medicinal son distintas en cada etapa: cultivo, producción, comercialización y distribución. Uno de los factores que podría quitar dinamismo al mercado en el Perú es la revisión conjunta de todas estas etapas bajo un mismo criterio. “Con la reciente regulación, se exige que para tener licencia de producción, tienes que tener un laboratorio certificado”, mencionó García como ejemplo. El alto valor de la inversión que esto implica incrementa los costos.
La inversión global en la industria del cannabis se ha incrementado en los últimos años, pasando de alrededor de US$1,000 millones en 2016 a US$8,200 millones en 2018, según cifras del Instituto Peruano de Cannabis Medicinal. Esto debido a las facilidades legales que han beneficiado el acceso al mercado. En América Latina, Uruguay cuenta con 20 empresas en el mercado, Chile con tres (Canopy Growth, Tilray y Khiron) y Colombia, hasta fines del 2018, con alrededor de 214 empresas o personas con licencia para producir cannabis medicinal.
Fuente: Semana Económica
Aunque la decisión final se tomaría el próximo mes en Austria en la sesión de la Comisión de Estupefacientes, Tedros Adhanom, director general de la OMS, quien envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, le recomendó a los gobiernos que se elimine el cannabis y su aceite de la lista IV de la Convención Única sobre Estupefacientes al considerar que la planta tiene propiedades terapéuticas.
Para la OMS ese listado contiene sustancias que no tienen ningún uso terapéutico y que son peligrosas, caso que ya no aplica para esta flor que en 1961 ingresó en la lista.
En la clasificación la lista IV es la más estricta, es decir que actualmente el cannabis tiene el mismo trato que la heroína, lo cual limita el trabajo de los expertos que quieren investigar los efectos medicinales de la flor.
Después de varios análisis por parte de los expertos en drogas de la OMS (Ecdd por sus siglas en inglés) quienes avalaron el potencial terapéutico del cannabis para tratar el dolor y otras enfermedades como epilepsia, esclerosis múltiple, la Organización realizó la petición.
El Ecdd también sugiere que se eliminen de todas las convenciones internacionales de control de drogas aquellos productos hechos con cannabidiol, compuesto del cannabis, que no tengan más de 0,2% de tetrahidrocannabinol (THC), principal ingrediente psicoactivo del cannabis.
Otra recomendación es que el THC se designe como fármaco de la lista I con el fin de facilitar su clasificación, dado que actualmente este es catalogado en la lista IV de la Convención sobre sustancias psicotrópicas de 1971.
La solicitud de la OMS busca que esta planta y sus derivados ingresen a un nivel menos restrictivo.